viernes, 11 de enero de 2013

Posmoeta




El tiempo es un invento que hay que saber usar, la posibilidad radica en el aquí y ahora.
Esa vieja costumbre de temer a lo que no existe a lo que aún no ha sucedido, preocupación invalidante más vale que desaparezcas para dejar aflorar la realidad natural, tu presencia solo gotea en mi, ya pronto te acabarás, así lo he decidido.
Cuando envío una pregunta, mi cuerpo entero se aferra a ella, y ¿dónde queda mi esencia? Si me fui con esa pregunta ¿qué se queda acá? ¿El cascarón entumecido?
Y si cada signo y señal genera una pregunta… ¿En qué momento estaré presente?
Me perdono por el cuestionamiento.
Hoy visitamos los misterios del lenguaje, el viaje heroico de la vida por la vida, el éxtasis y no los resultados esperados.
Alejaos del viejo vocablo, cread con la palabra los milagros que gustes.
Ha llegado el tiempo de la liberación final.
Escupid los paracitos de tu boca, anhelad solo la profunda palabra conectada con la expresión leed, con ansias de reflejar más tarde algún identificado sentimiento inexplicable.



Se abre como un loto.
Sagrada inocencia cual reflejo de lo más bello.
 Sin espera ni demora.
 Serena pausa congelada
 Tranquilidad amena que nos hace bien.
 Desintoxicación gradual de escamas plásticas.
 Hoy el telón se sesga.
Como radiante esfera abriendo su madurar.
 Capullo de vida desplegándose sin objetivos
 Sin interrupción.
 Glaciar.
 Volcánica lava ardiente.
 Sol imbatible.
 Sudor y sangre.
 Pasión ardiente de liberación espiritual
 Dulce evaporación celeste
 Plácido anhelo de paz
 Sintonía en comunidad
 Larga espera…
 Trabajar hoy aquí en la tierra!
 Recordando el mar, el arrebol  playero.
 El viento en la frente, el caminar, las pisadas simples de felicidad

El ancho espacio
de                         
Libertad 


 La inmensidad.
 La grandeza de la totalidad.
Indudable razón para apreciar.
 Valorar
 Agradecer
 Admirar
 Amar
 Darlo todo por volver a amar
 Como se entrega la rosa y el animal.


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