miércoles, 19 de diciembre de 2012

Percepción educacional



Clara ausencia


Recuerdos, recuerdos extraños
Océano plástico de gotas inmóviles
La resonancia se da en todas partes
No es un asunto de ejecución
Lo más problemático es el entender
La conciencia de los sonidos
Las vibraciones como la vida misma
Lo más complicado es la recepción
Inalterable recepción emotiva
Desenfundar de aquello que oprime
La novedad y la gratitud
Si no fuera por el polvo
Que se junta en los corazones…

Valentía para enfrentarse
A estos nuevos estados limpios
Que gran pelea se da día a día
Ya no vamos por bestiales impulsos
Debemos trascender todo lo que
Nos amarra.

Este sacrificio lo hacemos juntos
Agotemos la macabra ansiedad
De cambiar las cosas
Como si no fuera suficiente el
Trabajo que hay en restaurar
Nuestra propia virtud
De clara ausencia.


Aunque sea solo a un piño

No se guarde bajo tierra
Mi compadre no se asuste
No permita que se incruste
Ese miedo que se aferra
Es cierto que es una guerra
La cruzada del cariño
Que camina como un niño
En aras de libertad
Extirpémosle la maldad
Aunque sea solo a un piño.








                                              El porqué de la creación


La relación que se da en los colegios resulta bastante compleja, entre la libertad y la represión, el profesor viaja por el filo de la navaja buscando alternativas para abrir las oportunidades laborales, intelectuales, motrices y a veces hasta espirituales de los estudiantes. Cómo puede un docente estimular las ganas de aprender de sus educandos y fomentar su buen desarrollo en sociedad, cuando el medio que posee para hacerlo no busca este mismo objetivo, si aparece en primer plano un sistema que juega con las cifras, buscando frías estadísticas de conveniencia, que no cambiará sus formatos eficaces de producción masiva de empleados adictos al dinero y que deja de lado el verdadero trabajo de la educación, que debiera focalizarse en el pleno desarrollo humano de las personas, y fomentar las capacidades de los niños que desde pequeños comienzan a interesarse en el conocimiento, pero que se ven restringidos por la seccionada realidad educativa en donde los ramos no aparecen conectados entre si.
¿Qué más puede hacer un docente que ni siquiera es valorado ni apoyado por la sociedad a la que intenta ayudar?
Solo sacar la fuerza del propósito y seguir adelante, buscando sus propias formas de contribuir sin encarcelarse ni descarrilarse.

No hay comentarios: