Tercer paso supremo
Alejar los pensamientos densos de la mente, que un pensamiento sea denso no quiere decir que sea profundo.
La humedad es lo que deteriora los alimentos dentro de nosotros, mientras más húmedo el alimento, mejor se descompone, y nosotros más livianos.
Pero
Del dicho al hecho mucho trecho
del plan a la acción abismo en cuestión
que la idea se entienda, cuesta
coordinar los sueños, peluo
¿De qué sirve cerrar círculos?
Si te compro o no te compro
Si me crees o no cachas la gueá que te estoy diciendo
y solo asientes para no dejar de ser amigos
Si ser amigos significa saludarte, despedirme
bien y tu gracias
vomitar las palabras en tu hombro sin mirarte a los ojos siquiera
Siempre caricaturizando los temas recurrentes,
uf
Del dicho al hecho mucho trecho
Disciplina y control mental.
Pensamientos tras una lluvia
Y este era Santiago de Chile, una cordillera increíble que se agiganta con cada paso, un color azul potente, casi parece un cielo real, de la realeza, de la realidad, cosa que en todo caso da la vuelta, y de tan lindo parece artificial.
Se trata de este día posterior a la lluvia, la humedad y el viento llevan a mi nariz unos olores parecidos a los aerosoles, pero más reales, nuevamente esa palabra, de que se trata este artificio tan distante, la realidad supera a la ficción, pero la realidad que componemos tiene más ficción que la real ficción y por obvias razones más que la real realidad... cuestión de punto de vista.
Mojado el suelo en las suelas, en los hoyos de las suelas, en los calcetines pegados a los hoyos de las suelas, en la piel pegada a los calcetines hoyos suelas y agua, que rico tocar el suelo sin sacarse los zapatos.
Desvío mi ruta para abrazar un árbol, no aguanto su esplendor, me atrae más que las curvas de la calle, lo toco, recién bañado, lo miro con cariño, me miran sin cariño.
Me trepo en mi columna vertebral y camino elevado casi en el aire, que hermosa es la vida (digo para mis paredes cerebrales), que bello el cielo, los arboles, los techos con hojas secas y húmedas, los cables... los techos, los arboles... intento no bajar la mirada, y si lo hago, con sigilo y prudencia, aún no controlo esas impresiones, que bella es la gente que aunque no encuentren a veces nada bello, embellecen el paisaje con sus auras, intento no concentrarme mas en sus ataduras que en su belleza, el día tras la lluvia deja hermoso hasta el ceño más fruncido, los enojados son los personajes que le dan el humor a los risueños, sin ellos, habría mucha paz, pero con ellos hay de que reírse.
Hasta que al final de la jornada, después de la primera micro, veo mi reflejo en el vidrio de la segunda, y rio. Tengo la misma cara de serio.
Que felicidad le debo haber dado a los risueños.


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