
Miro por la grieta de mi mente, me reconozco desconocido, insolente hiriente, despertado y bañado por la fría resurrección, trastornado por la futura insolación.
Y hago canción sin más pretextos me muestro desaparezco en el vacio del contexto, protesto con amargura y sin fulgor desenredando primero mi complejo enigma interior. A veces me pregunto qué tan verdadero soy, si voy, si estoy pensando en cómo actuar, como hablar, este paraíso raro me parece extraño, y cuando sueño con el sol me recuerdo acalorado, estación tras estación siento muerte y vida en mi corazón, la soledad del árbol me consuela sin copiar, y saco en conclusión que a veces solo bueno es estar, observar, aprender y esperar ya no hay caminos que tomar, todo va a llegar a su debido tiempo o quizás miento, pero si algo tengo claro es que no me arrepiento por todo esto.
Vacio de mis entrañas a ansiedad, precaria omnipotencia, vanidad y todo ego, ya no me niego a ser un juego a disolverme con el cielo, a estar contigo aunque sea en los recuerdos, en los fragmentos de la vida riman solo algunas cosas, no envidia la oruga a la mariposa, cuantos elementos, cuantos ejemplos de la realidad, y adonde quiero llegar no sé, la vida es un camino, fluir es un destino ciego, y no lineal, si algo quiero es no tener principio ni final, ser más real como la misma tierra, girar y cambiar y eliminar las fronteras, puras tonteras limitantes en un mundo circular, todo lo que sembramos vamos a cosechar, y ya lo sé, prejuicio tu prejuicio y se forma un vicio que nadie puede para, a menos que encontremos aquel espiral, y así las cosas acá arriba están candentes, dando vueltas las ideas más cercanas y en la frente una pregunta triangularme hace meditar, a cada paso siento un nuevo despertar. Frio, tan helado como el mar, furiosa vida a punto de explotar en mil colores eternos, moderno viajero espiritual, conecto en la ciudad mi rima continua a ver si podemos jugar a entrelazar las energías y ya con tu atención la siento mía, créeme cuando te digo que esto es real, como decía Víctor yo no canto por cantar, yo pienso en nuestra eternidad, que ya es hoy la cura de toda enfermedad. Vacio de mis entrañas la ansiedad, precaria omnipotencia, vanidad y todo ego, ya no me niego a disolverme con el cielo, a estar contigo aunque sea en este momento, siento un absoluto, buscando señales lejos de los estatutos, confió, me lanzo, alcanzo a llegar a tiempo, constante, prudente, bastante confiado, animado por la voluntad más pura, desnuda, segura de estar consciente, rompiendo la cascara de aquel sol naciente, me acerco, me acerco, me acerco y…
Miro por la grieta de mi mente me reconozco, desconocido, insolente, hiriente, despertado y bañado por la fría resurrección trastornado por la futura insolación.
1 comentario:
Vengo a dejarle mi cariño y mis buenos deseos para está Nochebuena.
Disfrute junto a los suyos en estas fiestas con amor y alegría.
Se le quiere y recuerda, abrazos navideños para todos.
Publicar un comentario