
Al amanecer, sin palabras, había quedado todo claro: éramos cómplices nuevamente. Pero esta vez con más convicción y por consiguiente con más complicaciones.
Llegando nuevamente al metro Dorsal con todo el grupo, se dio la opción de irme con ellos o con ella y una amiga en el troncal que pasaba por mi casa.
Me pareció favorable la segunda opción puesto que mi amiga se bajaba de la micro a muy pocas cuadras de donde estábamos, y así podría compartir más tiempo a solas con mi delgada muchacha de poleron plomo.
Subiendo a la locomoción sentí que había muchas cosas por conversar y muy poco tiempo para hacerlo, así que preferí bajarme en su parada.
No estaba seguro en cuanto tiempo más íbamos a conversar, por lo que ningún cabo podía quedar suelto.
Tengo que admitir que las decisiones siempre han perturbado mi existencia, y esa decisión era quizás la más importante que hasta ese momento tendría que tomar.
Los rumores aparecerían.
Las razones se tergiversarían.
Pero en el fondo era una decisión tomada antes que los hechos se sucedieran, ahora solo quedaba realizar el discurso de despedida, que por lo demás también me complicaba, mi pareja hasta entonces no se merecía sufrir por una trastornada inestabilidad emocional mía, pero no quedaba otro remedio, mientras más tiempo pasara sentía que la caída podía ser de mayor altura.
Concluida mi relación de tres meses, pasé por un estado de desanimo inexplicable, me sentía visto como un villano, y aún sabiendo que no era así, no tenía como demostrarlo. De ningún punto de vista es coherente terminar por nada. Pero no era por nada, sino por una razón concreta que se quedaba atascada en mi garganta y no la podía articular, ni sabía como materializar para que me comprendiera.
Nunca la quisiste
Era la respuesta lógica para las personas que lo veían de afuera, pero el cariño si existió.
Tal vez de otra forma.
Más como compañera, como amiga.
Pero si existió.
Y también es algo que muchos, incluyéndola, quizás no creerán jamás...
NDS
Cuento hacia atrás
Quiero pensar en un buen final
Estuvimos apoyados en pilares de hojas secas
Deliciosos espejismos
Utopías sin abismos...
Siento tu luz tan natural
Tu cariño lo aprecio en verdad
Reciprocar no me costo
Te agradezco, me hiciste real
Me hiciste real...
Lo siento nunca imagine tu voz
Redactando pena por los dos
Lamento carecer de explicación
Las circunstancias juegan al ladrón
Robando ilusión.
Rumores pueden verse mal
si tu decides no confiar
Los sentimientos no se extinguen
cuando quieres de verdad
Rumores pueden verse mal
si no los sabes manejar
No me arrepiento, pues
mi corazón no daña por hacerlo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario