martes, 1 de diciembre de 2009

capitulo 8: Decidir

2007

Nadie tenía pensado asistir, de todas formas algo me decía que debía estar presente. Y fui con las tres personas con las que jamás imaginé tendría exclusivamente compañía.

Solo quería salir de mi hogar, así que no me preocupó llegar a un galpón húmedo y deshabitado.

Y aunque el metro estaba cerrando, la fiesta aun no comenzaba. Ni siquiera sabía de quien era el cumpleaños, o si realmente era uno. Solo sabía que tal vez me encontraría de nuevo con ella...

Pero su presencia solo empeoró las cosas, lo que había comenzado como una entretención distractiva para mi mente, se trasformó rápidamente en una obsesión por acercarme a ella, y al mismo tiempo una frustración por el monumental orgullo que cargaba sobre mis hombros.

El alcohol comenzó a ejercer su soberanía y con la ayuda de una amiga y mi inconsciente personalidad terminé bailando con ella.

Como siempre que nos volvíamos a encontrar, las palabras, razones, excusas, y arrepentimiento afloraban, como también la pelota de culpabilidad, que rebotaba de un lado a otro.

Por suerte, o lamentablemente el trago suavizó los ánimos, resucito los elogios, pero a la vez acabo con mi hígado, y mis ganas de seguir bailando.

El baño abrió sus puertas, y mi garganta friccionó los líquidos, sin que esto me ayudara a sentir mejor, ya no quería nada, ni casa, ni fiesta, ni tragos, ni ella y su frialdad.

Pero de pronto, una suave mano acarició mi espalda y me sentí abrigado, protegido, tal vez mejor que cuando llegue al galpón para olvidar mis problemas.

Cuando supe quien era, quise alejarme, dejar de vomitar. (Aun con el vino en mi garganta en mi semiinconsciencia quedaba un poco de vergüenza) Pero en realidad era imposible, no pude moverme de ahí en un buen rato. Aun así ella se quedó conmigo, cuidándome, haciéndome compañía, brindándome el calor que necesitaba, el calor que nunca vi cuando estuve con ella.

Ya cesado el infierno y recuperado un poco la conciencia... mis labios reaccionaron antes que mi persona, y el imán volvió a unirse, sin pensar en nada, la paz me invadía, todo me daba lo mismo, sabía que era ella...

Y consciente que por la mañana el orgullo de ambos nos llevaría a repelernos, aproveché y disfrute cada instante, dada beso, cada caricia, como lo que eran: Los últimos.

DECIDIR

Sé que no hay que pensar

Ya libre estarás

Sabes que vas a olvidar

Caer ya me lastimo

Tú, ya quieres jugar con la ilusión

Sé que no es fácil decir amor...

No dejo de pensar

Caes dentro de mí

Suelo desperdiciar

Cada oportunidad

Pero tú, ya quieres jugar con la ilusión

Sé que no es fácil decidir...

Saber cumplir con mi interior

Mentir, pedir saber decir adiós

Ya no hay vuelta atrás

Mi aprender es tropezar

Se que debo mirar

Desde esta objetividad.

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